Vigilancia con drones para proteger eficazmente los espacios abiertos y las infraestructuras crítica



Difícil vigilar las zonas exteriores? ¡Tenemos la solución!

Especialmente en propiedades grandes y poco claras, como parques solares, patios de almacenamiento, puertos marítimos, aeropuertos, centrales eléctricas, suministro de agua/energía, agricultura o plantas industriales, el uso de un dron autónomo para la videovigilancia merece la pena.

Además, debido a la amplitud de la zona, suelen ofrecer poca protección contra los robos y hurtos. Por lo tanto, existe un enorme riesgo de robo de material, sabotaje o incluso daños a la propiedad con el paso del tiempo. Otro aspecto importante es el riesgo de incendio, que no debe subestimarse en los grandes recintos al aire libre. Los sistemas de videovigilancia habituales no tienen a la vista todo el recinto, por lo que los incendios pueden propagarse sin obstáculos.



Pero gracias al uso de nuestro dron Arrow AD, estos riesgos serán pronto cosa del pasado. Porque la vista de pájaro que ofrece un dron de este tipo permite vigilar toda la zona exterior, proporcionando así una imagen clara de la situación. Esto permite actuar rápidamente para prevenir lo peor, evitando así elevados daños financieros y económicos


La protección integral perfecta

El dron Arrow AD ofrece todo lo que se necesita para proteger un gran sitio al aire libre. Ya sea para la protección del perímetro, la detección precoz de incendios, el rastreo o la inspección, este dron es la solución integral ideal para proteger de forma fiable grandes áreas de una amplia gama de riesgos.

El vuelo autónomo de patrulla perimetral garantiza la disuasión de posibles intrusos antes de que intenten entrar en el recinto. El dron es flexible y puede adaptarse fácilmente a las condiciones locales. Esto hace posible una vigilancia fiable incluso en terrenos difíciles en los que, de otro modo, habría que erigir mástiles de cámaras con gran esfuerzo y gasto.

Además, un mensaje de alarma se puede comprobar rápidamente con la ayuda del dron. La ventaja decisiva es el corto tiempo de intervención. Gracias a la clara imagen de la situación a vista de pájaro, se pueden tomar las medidas adecuadas en tiempo real.



Comprobación de la región de la alarma mediante un dron

Detección de vehículos y personas en la zona de exclusión

La cámara térmica integrada es otro aspecto importante que desempeña un papel fundamental en la vigilancia con drones. Con la ayuda de esta cámara, se pueden detectar los focos de incendio en una fase temprana, incluso antes de que se produzca el fuego. De este modo, es posible actuar con rapidez para que no se produzcan daños indirectos.


El dron también resulta ser un enorme apoyo para el mantenimiento. Por ejemplo, los vuelos de inspección pueden realizarse con la evaluación manual de imágenes de vídeo. Esto es una gran ventaja, especialmente para los parques solares extensos, ya que ahorra mucho tiempo y esfuerzo. Si hay una fuga de agua en algún lugar del recinto al aire libre, el dron también la detecta de forma fiable y puede repararla lo antes posible.


Modo de funcionamiento innovador

Durante los vuelos de patrulla irregulares con rutas preprogramadas, la imagen de vídeo se evalúa con la ayuda de la inteligencia artificial. Si el dron detecta personas o vehículos en la zona restringida, se envía una alarma inmediata al centro de control a través del software en la nube "Flight Automatic Center". Esto se hace con la ayuda de una señal sonora y luminosa. A continuación, un empleado pasa a la imagen de vídeo para su verificación, de modo que los servicios de emergencia pueden ser alertados en muy poco tiempo.

Durante la verificación de la alarma, la FAC envía inmediatamente un dron a la región de la alarma si previamente se activó allí una alarma, por ejemplo, por los sensores de la valla o las cámaras. A continuación, los mensajes de alarma se visualizan y se procesan en el FAC, y se lleva a cabo la evaluación de la imagen de vídeo y la transmisión de vídeo. Si el sistema detecta un peligro, se envía una imagen en directo al centro de control.

El alcance para los vuelos de patrulla es de 10 kilómetros, para la verificación de la alarma es de 25 kilómetros. Esto significa que la vigilancia se garantiza fácilmente incluso en áreas abiertas muy grandes.


Estación de carga: el elemento central del dron

Gracias a la estación de carga Dome, el dron está equipado para funcionar de forma autónoma y continua las 24 horas del día. El sistema de drones es totalmente operativo en sólo 15 segundos. El tiempo de carga también es muy corto, alrededor de una hora, para que el dron esté listo para volar de nuevo al poco tiempo. Otra ventaja es el aire acondicionado integrado, que permite utilizar el dron a temperaturas de -10 °C en invierno y de hasta 45 °C en verano. La carcasa esférica de la estación de carga también protege al dron de las inclemencias del tiempo con fuertes tormentas.


Con la ayuda de la estación meteorológica incorporada y la vigilancia del espacio aéreo, los datos de telemetría permanentes se envían al Centro Automático de Vuelo para su evaluación. La comunicación está cifrada a través de 4G, LTE o un enlace de radio independiente.



Uso especialmente seguro y fiable

Con no más de 900 gramos, el dron es un auténtico peso ligero. En combinación con un sistema de sensores redundante, es decir, excesivamente disponible, se garantiza un uso extra seguro. Gracias a su construcción muy robusta, el dron es resistente al agua, por lo que ni siquiera la lluvia intensa puede dañarlo. El dron también puede utilizarse con vientos sostenidos de 10 metros por segundo, e incluso puede soportar ráfagas de hasta 25 metros por segundo sin problemas.

La base para una evaluación fiable de la imagen de vídeo es una imagen clara de la situación a vista de pájaro. Esto se debe, en particular, a la cámara de imagen térmica de alta resolución con una resolución de 640 x 512 píxeles.

El potencial de disuasión también se ve reforzado por cargas útiles adicionales de luz estroboscópica y cámaras EO (electro-ópticas). Especialmente importante: la manipulación de la señal GPS queda descartada gracias a la protección integrada contra la suplantación y las interferencias.



Totalmente legal y respetuoso con la privacidad

El dron Arrow AD es el primer dron de la Unión Europea aprobado para volar de forma autónoma sin piloto. Esto representa un gran paso adelante para muchas empresas en los ámbitos de la seguridad física, la detección temprana de incendios y la inspección. Porque sin piloto, ahora ningún empleado tiene que seguir la imagen de vídeo, ya que el dron es controlado de forma completamente autónoma por el software.

Por supuesto, también se da gran importancia a la protección de datos. La protección de la intimidad de los propios empleados de la empresa está garantizada, entre otras cosas, por el uso de cámaras térmicas en el dron. Éstas sólo representan puntos de calor sin registrar ningún dato personal. Además, el análisis de imágenes de vídeo sólo detecta a las personas que se encuentran en las zonas de exclusión, por lo que se descarta la vigilancia de los empleados.

Al definir las zonas prohibidas, como las áreas donde se reúnen los empleados, también se garantiza la privacidad. El dron vuela principalmente a lo largo de los límites de la propiedad y en un período operativo definido, predominantemente en momentos de poco tráfico de personas.


Alta seguridad por poco dinero

La gestión remota de las instalaciones no es la única forma de ahorrar mucho personal y, por tanto, costes. Tampoco se producen daños económicos gracias a la mayor seguridad que proporciona la vigilancia con drones. Los costes del seguro también pueden reducirse considerablemente. Además, no se requiere tecnología adicional, que a menudo hay que adquirir por mucho dinero con otros sistemas.

Así, el dron Arrow AD ofrece una protección fiable y al mismo tiempo asequible de grandes espacios y terrenos abiertos. Un producto innovador con una amplia gama de aplicaciones que ofrece un enorme número de ventajas y reduce al mínimo el riesgo de robo, hurto y vandalismo.



Concepto de seguridad mejorado con el sensor de valla RFID AD-E DPS RFID

El sistema de alarma AD-E DPS RFID permite la supervisión inalámbrica de vallas de todo tipo mediante etiquetas RFID especiales. Son posibles longitudes de valla de hasta 2000 metros sin necesidad de cableado adicional. Para perímetros más grandes, se puede asegurar una longitud de valla casi ilimitada mediante la conexión en red de las unidades de vigilancia.


Aeródromos, áreas externas, puerto, parques solares, estaciones de energía, videovigilancia, vigilancia con drones, protección de terrenos abiertos